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Personas Toxicas. Que nos enseñan? Como nos Relacionamos?

Personas Toxicas

A todos nosotros nos gusta lamentarnos de la gente o personas toxicas..

Pero nadie nos libra que algún cristiano que ande suelto por el mundo nos coloque ese mote.

No nos gusta nada la cuestión, pero es una posibilidad que pocas veces contemplamos.

Tenemos una tendencia natural a poner los problemas fuera, y a etiquetar a las personas.

Construimos nuestro oasis de paz, en el que solo entran los que piensan igual y los que no, se van.

Menuda forma de Vivir.

Y vamos por la vida leyendo y buscando información

“¿Cómo saber si una persona es toxica?.”

“Saber si  su amigo es tóxico.”

“10 señales indicadoras que una relación ha entrado en territorio Tóxico”.

Palabrita nueva que ha venido a complicarnos la vida, que ya teníamos complicada pero que no sabíamos por qué.

La Mente y las Personas Toxicas.

Parece que las personas tenemos una mente que necesita encasillar a la gente, poniéndole etiquetas.

Podemos tener una conducta tóxica, lo cual no nos convierte en personas toxicas.

Existen en el mundo personas toxicas, pero créeme si vamos a utilizar ese criterio, no puedo asegurar que alguno de nosotros se salve.

Con la frase «Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo», aparecida en Meditaciones del Quijote, Ortega insiste en lo que está en torno al hombre, todo lo que lo rodea, no sólo lo inmediato, sino lo remoto; no sólo lo físico, sino lo histórico, lo espiritual.

Lo cierto es que no tan a menudo como creemos las relaciones son tóxicas.

Y podemos aceptar como punto medio que todos tenemos alguna conducta de ese tipo.

Todos podemos ser toxicos para alguien.

No es intencional, no es a propósito, no busca intencionalmente lastimar ( eso sí sería una patología).

Nada personal, no es en contra nuestro, es su naturaleza como la del escorpión.

Nuestra naturaleza tiene que ver con nuestra historia

.En el caso de las personas, nuestra naturaleza es humana, y el ser humano tiene una historia, una herencia genética y social que manifestamos en todos nuestros comportamientos.

Muchas veces las personas toxicas son lo que necesitamos para sanar nuestras zonas heridas.

Cree profundamente que tenemos que ser solidarios, entender que nuestro entorno lo hemos creado con nuestros conceptos, creencias, y en mi concepto personal, nuestras vidas pasadas.

Errare humanum est es una expresión en latín que significa literalmente: “Errar es humano”. Se considera que es intrínseco a la naturaleza humana el equivocarse, por lo que hay que aceptar los errores, y aprender de ellos para evitar que se repitan. La frase ha entrado en el lenguaje común, como aforismo con el que se busca mitigar un fallo, un error, siempre y cuando sea esporádico y no se repita.

La expresión latina completa es: errare humanum est, sed perseverare diabolicum; que traducida literalmente significa: “errar es humano, pero perseverar (en el error) es diabólico.”

Cuando aparece en nuestro entorno una persona con esas características, se pone en tensión la forma o modo de vida que veníamos desarrollando.

Dicho de otro modo, las intenciones son buenas, y el resultado malo, muy malo, o fatal.

El facilismo nos hará ver a las personas toxicas como monstruos.

La pregunta sería que hace este monstruo en mi vida?

Vuelvo a decir, esto es poner la culpa afuera, no mirar para dentro.

Son los padres, que nos está obligando, porque es evidente que quieren que seamos humillados (no porque estén mal informados acerca de lo que nos pueda hacer mal).

Es la pareja, que se niega a comprometer porque piensa que es más importante (no porque no entiende que necesitamos).

Es el amigo que se roba la atención, ya que quiere que nos sintamos pequeños (no porque están naturalmente energizados para encarar situaciones sociales).

Pegamos la etiqueta ‘tóxicos‘ en las personas sin tener en cuenta si sus acciones son deliberadas o si es que realmente no entienden nuestra manera de ver.

Creamos una grieta problemática entre ellos y nosotros.

Y cuidado aquí!!!

Nos colocamos en un lugar de superioridad!!! Nosotros somos los mejores!!!

Víctimas de un cruel destino que nos azota una y otra vez, repetimos

Por qué a mí, porque esto, por qué ahora?!!!!

Sabes qué? Te tengo malas noticias amigo lector.

Seguro, pero seguro en algún momento has sido tóxico para alguien.

Y esto es lo que hay que revisar.

Las personas tóxicas nos obligan a revisar nuestra toxicidad, si renunciamos a la experiencia, seguro que volverá a aparecer en nuestra vida de otro modo.

No nos damos cuenta de esto, y esta es la única razón por la que nos encontramos una y otra vez dando vueltas a lo mismo.

Juzgamos sin conocer la historia, y lo peor nos juzgamos sin recordar de dónde venimos.

Seguro te preguntarás a esta altura, pero Gema, existe la gente tóxica?

Si, claro que si, pero no son la mayoría.

Muy pocas personas se aceran a nuestra vida con una intencionalidad enferma.

Muy pocas personas tienen un objetivo miserable,

Muy pocas personas quieren destruir sus relaciones en forma deliberada.

Cada una tiene una historia.

Nadie dice que tenemos que hacernos cargo de esa historia, pero créeme, hay algo que te toca en esa historia.

Aceptemos con humildad que todos tenemos el potencial de toxicidad en nuestro interior, y todos hemos actuado de ese modo en algún momento.

Ninguno es perfecto, ninguno.

Las buenas intenciones no siempre terminan bien.

Cuando asumimos este rol, es más fácil resolver.

Podemos amar a alguien al 100%, con el corazón y el alma, y aun así ser destructivos.

Salvo excepciones patológicas, las personas actuamos de manera impulsiva.

Los impulsos tóxicos no se pueden explicar a la luz de nuestra razón cuando corresponden al ámbito de otra persona.

Ahora bien, que tenemos que hacer entonces?

Personalmente creo que permanecer en la situación hasta descubrir su mensaje para nosotros, ser capaces de interpelarnos.

Buscando cuanto tenemos de eso que lo estamos proyectando fuera, fortalecer nuestros criterios de permiso y prohibición para establecer límites claros.

Además de nuestra vida personal, somos parte de una sociedad y como tal nos cabe una responsabilidad.

Claro que no estoy hablando de casos graves, que se corresponden con patologías que han de ser tratadas de otro modo.

No le recomendaría a nadie quedarse con un maltratador o un sicópata.

Una gran cantidad de toxicidad es accidental.

Una gran parte es inocente.

Aprendemos a perdonarnos nuestra toxicidad.

Aprendemos a perdonar a otros por ella.

Así es como aceptamos nuestras diferencias y sacamos partido de ellas.

Crecemos como personas y como sociedad.

Como lidiar con la Toxicidad

  1. Tener en cuenta las consecuencias de guardar silenciocon las Personas Toxicas.

Algunas veces es difícil encontrar motivación para comunicarnos cuando las posibilidades que no encontremos repercusión son altas.

Pero hay otro aspecto de la cuestión que nos negamos a considerar, y es el costo-beneficio de guardar silencio.

Guardar silencio es siempre más complicado que decir como pensamos o como nos sentimos.

2. Personas Toxicas. No hablar en absolutos ( “Siempre” o “nunca”.)

Nadie siempre o nunca hace nada. 

La gente no se ve a sí misma como unidimensional, por lo que no debemos definirlos como tales.

 El uso de estas frases durante el conflicto hace que la gente se ponga a la defensiva, y se cierre en sus conceptos.

 En lugar de ello, señalar lo que la otra persona hizo, y que  eso es un problema. 

Atenerse a los hechos.

 Si la frecuencia de la conducta es un problema, siempre se puede decir, “Lo  haces a menudo.” O “Esto lo haces con la suficiente frecuencia para quesea un problema.”

  1. 3. Hacer buenas preguntas hasta que llegue al fondo de la cuestión.

Al no entender el motivo detrás de la conducta,  arrojamos leña al fuego del conflicto, nos sentimos  tontos y miopes. 

En lugar de marcar defectos y hacer acusaciones, podemos hacer buenas preguntas.

Por qué?

Que quiere decir esto?

Me lo puedes explicar?

Puedes ayudarme a entender esto?

Por medio de preguntas podremos descubrir las verdaderas intenciones o fondo del conflicto.

En mi opinión personal, nada es lo que parece.

El problema nunca es el problema, el problema es la solución a otro más profundo. Gema Zalvan

 4. Ofrecer

A la gente no le gusta que cuestionemos sus ideas.

A nadie le gusta a decir verdad.

Cuando desafiamos una idea, pero ofrecemos soluciones, el conflicto disminuye.

Esto es salir del enfrentamiento para ponernos del mismo lado.

El dominio de  los conflictos requiere inteligencia emocional. 

 “El mayor problema en la comunicación es la ilusión de que ha tenido lugar.” -George Bernard Shaw

Conductas de la Gente Toxica

No dejarse Manipular

Saber cuanto te mienten

 

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Que podemos aprender de la Gente Toxica
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A todos nosotros nos gusta lamentarnos de la gente tóxica. Tenemos una tendencia natural a poner los problemas fuera, y a etiquetar a las personas.
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